VACACIONES EN EL RESORT ALANNIA COSTA BLANCA

VACACIONES EN EL RESORT ALANNIA COSTA BLANCA

La verdad, no hemos viajado mucho con nuestros hijos. Siempre que se plantea una oportunidad digo lo mismo, ¡aún son pequeños y ni van a disfrutar ellos ni vamos a disfrutar nosotros, así que para eso no me gasto el dinero!. Y como el viaje anual a EEUU a ver a los abuelos (y que pagan ellos para ver a sus nietos) nos quita la espinita de sentirnos familia chupipandi viajera, pues el resto del año hacemos planes sencillos y muy de estar por casa.

El año pasado fue el primero que hicimos algo diferente, alquilamos una autocaravana en Septiembre y nos fuimos 5 días a recorrer Tarragona y parte de Catalunya. Fue una experiencia maravillosa que quisimos repetir este año, pero a la hora de mirar fechas (queríamos Julio o Agosto) y kilómetros se nos iba totalmente de presupuesto. Mil y pico euros una semana de autocaravana para ir a recorrer Asturias y los Picos de Europa.

Desechamos el plan con mucha pena y comenzamos a mirar planes más económicos. A Daddy le daba igual no hacer nada, vivimos en la playa y tenemos piscina, así que él perfectamente podía pasar sus vacaciones en casa como siempre. El problema era yo, siempre soy yo, que después de 6 meses encerrado con los niños 24 horas en casa, necesitaba salir, respirar otros aires, despejarme y clamar a otros cielos mis ansias y penas…

Pues pollo al canto. La que se lió. Los que nos seguís en Instagram ya visteis que hubo pelea, bronca, 4 días sin hablar a mi señor esposo, reconciliación y un final esperado, que por supuesto fue, salirme con la mía.

El lugar elegido fue el Alannia Resort Costa Blanca. Y basamos nuestra elección sobre todo pensando en Álvaro y Carmen. Tenía una necesidad absoluta de que no se aburrieran ni un minuto, que tuvieran actividades todo el día y que eso se tradujera en mi paz, en mi descanso y en mi desconexión postpandémica.

Nuestro presupuesto nos dio para un Bungalow normalito y cuatro noches por un total de 560 euros. Bastante aceptable en temporada alta.

Claroooo, y como buen instagramer, anuncié nuestra llegada al departamento de marketing del lugar, en plan, oye que somos una familia súper mona y divertida…, y sorprendentemente conseguimos un upgrade de Bungalow, un desayuno de despedida el último día, unos sombreros de paja, una sesión de spa y dos horas de cama balinesa.

Como somos muy de pueblo, a nosotros estas cosas nos hace sentirnos como majarash y lo apreciamos y disfrutamos mogollón.

Hay que pensar que a este tipo de Resorts, por lo general, solo van instagramers pijas heterosexuales, rubias o morenas, pero eso sí, con pelazo largo y ondas perfectas y que tienen mogollón de hijos con flequillos que rozan la perfección. Así que de repente, que hagan un upgrade a una familia como la nuestra es todo un UPA Dance en nuestra sociedad.

El Alannia Resort Costa Blanca está situado en Crevillente, en la provincia de Alicante y cuenta con más de 1000 parcelas y más de 200 bungalows.

Tiene dos piscinas enormes, la Tropical, con los toboganes como principal atracción, y otra más tranquila, la Tahití, con camas balinesas bordeando toda la zona de agua.

Las dos muy chulas, muy cuidadas y con mucho personal.

Llegamos al Resort un martes caluroso de Agosto. El bungalow nos encantó y nos enamoró a primera vista. Todo super limpio y bien organizado, una cocina con todo lo necesario para subsistir (nevera, lavavajillas, microondas, vitro cerámica) aire acondicionado en el salón y en la habitación principal y con un pequeño jardincito con una mesa para cenar por las noches. Imaginaos Álvaro y Carmen, flipando con todo y con estar viviendo una aventura súper emocionante. Vaciamos el coche, deshicimos las maletas, llenamos la nevera, enchufé la Thermomix y nos fuimos a refrescarnos e inaugurar las merecidas vacaciones.

Por tema Covid en las piscinas había que reservar turno, pero decir que en ningún momento durante nuestra estancia tuvimos problemas para ir a ninguna de ellas cuando nosotros queríamos. Los aforos no se llenaban, así que haciendo la cola al final entrabas siempre. Y cada dos horas desalojaban todo para desinfectar.

En las piscinas nunca falta la animación del Resort, y aunque a mí a veces me estresara un poco no tener un momento de tranquilidad sin megáfonos ni altavoces, la verdad es que para los niños y la gente tipo mi marido es muy  entretenido. Daddy podía estar durmiendo plácidamente en la tumbona que si empezaba la música del aquagym pegaba un salto y se empezaba a menear así tipo poseído.

También por las noches siempre hay animación en la plaza central y hacen que los niños participen en los bailes y en los espectáculos, así que mis hijos que son muy artistas pues emocionados y encantados.

Todos los días comimos y cenamos en nuestro bungalow súper a gustito. Ya sabéis que a mí me gusta cocinar y me organicé menús rápidos y sencillos para todos así que eso fue un ahorro.

Fueron cuatro días fantásticos donde pudimos desconectar. Lo pasamos muy bien, sobre todo yo en los toboganes soltando la adrenalina acumulada durante la cuarentena, hehehe, y repetiríamos con los ojos cerrados. Solo tuvimos una mala experiencia en el spa, que no viene al cuento, pero decir que todo lo demás nos gustó mucho y lo súper recomendamos a familias con hijos a los que les gusta el agua. Os juro que a veces, tumbado en la cama balinesa, parecía que estábamos en el Caribe, y noooo, estábamos en Crevillente!.